Policiales Históricos: Caso Nair Mostafá

Casos Históricos 20 de octubre de 2016 Por
Desapareció el 31 de diciembre de 1989 en Tres Arroyos. La policía no consideró la denuncia de su madre y la gente salió a buscarla: la hallaron muerta, violada y estrangulada. Hubo varios sospechosos pero ningún culpable. En 2005 la causa prescribió.
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Era de tarde y el tórrido calor del verano no era un problema para los preparativos de la ­ esta.
Era el 31 de diciembre de 1989 y, pese a las malas noticias que llegaban sobre la alicaída economía argentina, en ese momento sólo se podía pensar en brindar para que 1990 trajera la tan ansiada prosperidad.

Fue en Tres Arroyos, en el sur de la Provincia de Buenos Aires. Nair Mostafá era una nena de 9 años, de cara redonda y ojos profundos. Salió de su casa cerca de las 15. Tenía que caminar unas cuantas cuadras para llegar al Club Huracán.

Como muchos chicos, tenía por delante una tarde de pileta. Nunca llegó. Al caer la tarde, Liliana Fuentes, la mamá, se dio cuenta de que su hija no había estado en la pileta. Se desesperó, pero hizo lo que creyó correcto: fue a la comisaría primera a radicar la denuncia y pedir ayuda.

La respuesta fue indignante. En la comisaría, en el centro de Tres Arroyos, le dijeron que en ese momento no podían recibirle la denuncia. Fue dos veces más. El comisario no estaba y el subcomisario decía estar muy ocupado Para entonces preparaban los festejos de ­ fin de año.

Lugar donde la encontraron

A la mujer se le ocurrió, ya cuando había empezado la noche, ir a la radio AM de la ciudad, LU24, desde donde se dio la noticia y se motorizó la búsqueda.

Un bombero voluntario, de apellido Ford, fue el que organizó los rastrillajes, de los que participaron decenas de vecinos. Un hombre de la ciudad, que se metió en unos pajonales al lado de las vías del ferrocarril en la esquina de Falucho y Brandsen, encontró el cadáver de Nair. Estaba boca arriba, tenía mordiscos y la habían violado y estrangulado.

Una muerte atroz. Los vecinos estallaron. Un nutrido grupo de personas furiosas fueron a Pringles 30, la sede de la Regional de Tres Arroyos.

Volaron piedras e incendiaron autos. Durante la noche quemaron 16 vehículos. Fue la primera gran pueblada registrada en la provincia desde el regreso de la democracia.

El entonces gobernador Antonio Ca­fiero, viajó de urgencia, se reunió con los familiares, pidió disculpas y descabezó a la policía local. Cuando aún estaba Ca­fiero en Tres Arroyos, la policía detuvo a seis indigentes como sospechosos del asesinato.

Pero fueron liberados porque no tenían ningún tipo de vinculación con el hecho. Y el 4 de agosto, en medio de las protestas vecinales, un barrendero municipal, llamado Jorge Carmelo Piacquadío, fue detenido y confesó ser el autor de la violación seguida de muerte. Padecía de una de­meciencia mental.

Con el correr de los meses fueron apareciendo otros sospechosos. Un mecánico dental, que estaba en Lanús, fue demorado y acusado del asesinato. El hombre estaba implicado en otras violaciones y, además, era conocido de un familiar de Nair. El juez de la causa, Luis Balaguer, no pudo probar nada al seguir esa hipótesis. Aunque sí creyó que avanzaría cuando se descubrió, luego de una tercera autopsia, que había restos de cocaína en el cuerpo de la menor.

También hallaron semen y un vello. Otra pista siguió los pasos de un familiar de la víctima, pero tampoco se pudo probar nada.

El último acusado de la bochornosa investigación fue un joven llamado Fernando Bayugar, quien también confesó ser el autor. Fue en 1998, pero se comprobó que no tenía vinculación con el caso, padecía problemas psiquiátricos.

Varios meses después, Piacquadío, que estaba internado en el Borda, fue excarcelado. Mientras que el juez de la causa fue apartado de la investigación luego de que la Corte Suprema de Justicia solicitara a la Cámara de Diputados que se le iniciara un juicio político. La causa pasó a otro juez de Bahía Blanca, Leopoldo Velázquez, pero la familia no estuvo de acuerdo con la investigación y lo denunció.

Todo volvería a fojas cero cuando, en el año 1997, la Corte anuló la confesión de Piacquadío, quien fue ­ penalmente sobreseído en 2002 por el juez correccional José Luis Ares. Lo hizo porque habían pasado 12 años y aún no se había definido la situación del acusado.

En el año 2005, luego de marchas y contramarchas en medio de ineficientes investigaciones judiciales, el expediente fue enviado a archivo.

La causa fue declarada prescrita. Nair Mostafá nunca tendrá justicia. Se trató, en definitiva, de una cruel historia de impunidad.



Cronología del caso

31 de diciembre de 1989: Desaparece Nair Mostafá, de 9 años. Salió de su casa para ir a nadar al club pero nunca llegó.

1° de enero de 1990: Después de medianoche se encuentra a la nena junto a unas vías. La habían violado y estrangulado. Alrededor de 500 vecinos cercan la comisaría e incendian 16 autos como repudio a la inacción policial.

2 de enero: El gobernador bonaerense Antonio Cafiero viaja al lugar. Se releva a toda la plana mayor de la comisaría. Se detienen como sospechosos a seis cirujas.

4 de enero: Jorge Carmelo Piacquadío, un deficiente mental que trabaja como barrendero para la Municipalidad, confiesa que violó y mató a Nair, pero el abogado de la familia, Miguel Angel Assad, niega que sea el autor.

26 de septiembre: Detienen en Lanús a Jorge Meglia, un mecánico dental de 36 años, pero a los 10 días, los policías que lo detuvieron fueron sancionados y separados de la investigación sin saberse las causas.

18 de enero de 1991: Luis Balaguer, juez de Bahía Blanca, sospecha de Jacobo Pastuckik, padrastro de la menor, detenido por tenencia y tráfico de drogas.

2 de febrero: Balaguer denuncia que mataron al periodista Evaristo Alonso porque tenía pruebas.

17 de abril: En tercera autopsia se encuentra cocaína en el cuerpo de Nair.

13 de agosto: La Corte Suprema de Justicia solicita a la Cámara de Diputados que inicie juicio político al juez Balaguer por mal desempeño.

5 de septiembre: Excarcelan a Piacquadío, internado en el neuropsiquiátrico Borda.

7 de septiembre: El juez Balaguer es separado de la investigación. No queda ningún detenido.

25 de junio de 1993: Balaguer es detenido por Interpol acusado de soborno.

16 de diciembre de 1994: Liliana Fuentes pide el enjuiciamiento al juez de Bahía Blanca, Leopoldo Velázquez, por irregularidades en la investigación.

30 de noviembre de 1996: Los familiares de Nair acusan a la Policía de Tres Arroyos de actuar con desinterés e inician un juicio al estado por 500.000 pesos por daños y perjuicios.

20 de junio de 1997: La Suprema Corte de Justicia bonaerense anula la declaración de Piacquadío.

Febrero de 2002: Piacquadío es sobreseído por el juez correccional José Luis Ares, al vencer el plazo legal de 12 años para definir la situación de los imputados. Ares llamó la atención sobre la pérdida -durante la instrucción- de una prueba clave: la malla que Nair llevaba puesta el día que la violaron y mataron.




Fuente: www.diariopopular.com.ar 

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